El gimnasio del cerebro
- Blog NeuroRuta

- 2 days ago
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Imagina que el cerebro de tu hijo es un "brillante solucionador de problemas" esperando las piezas adecuadas para armar el rompecabezas de su desarrollo. Según Anat Baniel, psicóloga y creadora del método ABM NeuroMovement® el secreto no está en esforzarse más, sino en hablarle al cerebro en su propio idioma: el movimiento.
El movimiento proporciona la información que el cerebro necesita para crecer y organizarse. A través de la neuroplasticidad, el cerebro puede crear billones de nuevas conexiones, transformando limitaciones físicas o cognitivas en nuevas posibilidades.
Te explicamos cómo puedes aplicar los 9 Esenciales en tu rutina diaria para encender el potencial de tu hijo, hija o estudiante.
1. Movimiento con atención
Moverse de forma automática no genera cambios; para que el cerebro aprenda, debe "sentir" lo que está pasando.
¿De qué se trata? Es llevar tu atención consciente a las sensaciones de tu cuerpo mientras te mueves.
Cómo aplicarlo en casa: Cuando ayudes a tu hijo a moverse, no lo hagas mecánicamente. Pídele que note su columna vertebral. Dile: "¿Sientes qué parte de tu espalda se mueve ahora?". Al enfocarse en la columna, el cerebro puede organizar mejor el movimiento de brazos y piernas.
2. Lento
"Rápido solo puedes hacer lo que ya sabes", dice Baniel. La rapidez nos mantiene en "modo automático".
¿De qué se trata? Reducir la velocidad para que el cerebro pueda notar detalles y crear nuevos patrones neuronales.
Cómo aplicarlo en casa: Convierte una tarea común, como lavar los platos o vestirse, en un ejercicio de cámara lenta. Siente el agua corriendo por tus manos o el roce de la ropa muy despacio. Esto intensifica la experiencia y le da al cerebro tiempo para aprender.
3. Variación
La rutina rígida puede estancar el aprendizaje. El cerebro necesita información nueva para crecer.
¿De qué se trata? Introducir cambios, juegos y "errores" lúdicos en lo que haces.
Cómo aplicarlo en casa: ¡Rompe los hábitos! Si siempre le cepillas los dientes de la misma forma, cambia el orden del cepillado o el sabor de la pasta de dientes. O a invitarlo a lavarse los dientes con la otra mano Si siempre se levanta por un lado de la cama, invítalo a probar por el otro. Estos cambios despiertan sus sentidos.
4. Sutileza
Muchos creen que "sin dolor no hay ganancia", pero para el cerebro, menos fuerza significa más aprendizaje.
¿De qué se trata? Reducir el esfuerzo físico para aumentar la sensibilidad y percibir diferencias sutiles.
Cómo aplicarlo en casa: La próxima vez que uses un cuchillo o sostengas el volante, nota cuánta fuerza usas. Intenta usar la mínima necesaria. Al reducir la tensión, tu cuerpo se relaja y tu cerebro se vuelve más eficiente para organizar acciones.
5. Entusiasmo
El entusiasmo no es solo una emoción; es una señal que le dice al cerebro: "¡Oye, esto es importante, recuérdalo!".
¿De qué se trata? Una habilidad que tú eliges desarrollar para amplificar el crecimiento neuronal.
Cómo aplicarlo en casa: Encuentra tres cosas pequeñas al día para estar entusiasmado de forma intencional: el sabor de la comida, el clima o un pequeño avance de tu hijo. El entusiasmo ayuda a que lo "imposible" se vuelva posible.
6. Metas flexibles
Obsesionarse con un resultado específico genera ansiedad y bloquea la creatividad.
¿De qué se trata? Mantener el objetivo en mente, pero aceptar los desvíos y "tropiezos" como información valiosa.
Cómo aplicarlo en casa: Si estás enseñándole algo a tu hijo, hazlo jugando- Comete errores a propósito para que él los note. Enfócate en el proceso de aprender y no solo en "ganar el premio".
7. El interruptor del aprendizaje
El cerebro puede estar encendido para aprender o apagado por el estrés y la repetición.
¿De qué se trata? Mantener una actitud de curiosidad y apertura ante lo nuevo.
Cómo aplicarlo en casa:Durante una caminata, mira las flores o los árboles como si fuera la primera vez. Nota matices que antes ignorabas. En tus relaciones, busca descubrir algo nuevo en la otra persona cada día. Eso mantiene tu "interruptor" encendido.
8. Imaginación y sueños
Tu cerebro no distingue entre una acción realizada y una acción vívidamente imaginada a nivel neuronal.
¿De qué se trata? Visualizar posibilidades y tareas antes de actuar para crear nuevas conexiones.
Cómo aplicarlo en casa: Imagina que las tareas del hogar son un entrenamiento cerebral. Mientras cargas la ropa o empujas el coche del bebé, visualiza cómo tu cuerpo se mueve de forma más eficiente. Anima a tu hijo a "soñar" con sus movimientos antes de intentarlos.
9. Conciencia
Es lo opuesto a vivir como un robot; es estar presente en cada momento.
¿De qué se trata?Tener conocimiento de lo que haces, sientes y piensas mientras sucede.
Cómo aplicarlo en casa:Identifica una situación que te irrite (como que alguien deje la pasta de dientes destapada). La próxima vez que pase, detente y observa tus pensamientos y la tensión en tus hombros. Al ser consciente, dejas de ser esclavo de tus reacciones automáticas y puedes elegir actuar de forma diferente.
Al aplicar estos 9 Esenciales, tú no solo estás ayudando a tu hijo a moverse mejor; estás despertando su cerebro para que él mismo encuentre su camino hacia una vida llena de vitalidad.
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